
Las pruebas y los procedimientos médicos pueden ser espantosos para ambos padres y niños, así que es importante que estén ambos preparados y calmados.
La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos ofrece estas sugerencias:
- Dele a su niño una explicación detallada, simple y clara de lo que va a pasar.
- Sea especifico acerca de que parte del cuerpo será afectado, y como puede ser que se sienta.
- Permita que su niño reaccione, incluso si incluye a la ira, gritando o llorando, pero estimule a la comunicación sobre lo que él o ella está sintiendo.
- Haga que su niño practique las posiciones que será requerida, por ejemplo acostarse o estirando un brazo.
- Hable acerca de por qué el examen o el procedimiento es necesario y como le ayudará a su niño.
- Deje que su niño tome decisiones siempre que sea posible, por ejemplo deje que el niño escoja el color del vendaje que puede ser aplicado.











